jueves, 28 de agosto de 2014

Paradela 2014

   Este año os tuve abandonados ya que por motivos laborales me era complicado coincidir con las actividades de mis hijos en los Scouts. Pero tuve la suerte de tener una magnífica corresponsal infiltrada en el campamento de verano que se hizo en Paradela. Mi mujer , Angeles,  fue como cocinera a pasar la primera semana de campamento y a continuación os dejo el relato de esa divertida y emocionante semana. Espero que os guste tanto como a mí.

     "Este verano he tenido el grandísimo honor de poder ir como cocinera al campamento de verano del Grupo Scout Chan 292. La verdad es que ha sido una grandísima experiencia, y desde un puesto, el de cocina, que te permite vivir el campamento en una gran medida. Y este es el punto de vista que en esta ocasión queremos compartir con vosotros, el de madre cocinera. Y es que se mire desde donde se mire, el escultismo siempre tiene la capacidad de maravillarnos.

     Lo cierto es que no sé por dónde empezar, ni qué contar o no contar ya que para mí cada segundo de esa semana fue intenso y especial. Desde el momento ya de subir al autobús (sin contar los nervios de los días anteriores) hasta la última mirada alrededor el día de padres antes de montar en el coche para volver a casa.
     Es asombroso ver cómo tras un día de inmenso pero incesante trabajo en perfecta coordinación, después de llegar a Paradela (Lugo), el campamento quedaba montado: comedor, estanterías y utillaje de cocina, tienda de juegos de la campa, fregadero y las distintas zonas de cada rama con sus tiendas y que el resto de días irían completando con las distintas construcciones: mesas, bancos, necesereros, cabañas en los árboles, etc
     Eso sí, no nos podemos olvidar de todas las personas  que unos días antes se asentaron ya en la zona para montar el grueso del campamento como la cocina, las letrinas, tienda de material y biblioteca, botiquín o  el sistema de mangueras para las zonas de duchas, aseo, fregadero, etc. Un duro trabajo que este año contó con la colaboración de algunos de los chicos del Clan.

    Como os decía, el puesto de cocina es un puesto privilegiado para aquel padre que quiera empaparse en una gran parte de la experiencia que sus hijos viven. Desde el momento cero, en la cocina todo resulta muy fácil gracias a la experiencia y el buen hacer de Emilia…MUCHAS GRACIAS, EMILIA!! Y he de decir también que el resto de compañeros que he tenido en cocina han hecho que fuera no solo fácil sino también muy divertido cocinar para más de 50 personas. GRACIAS A TODOS!!


    En todo momento la cocina cuenta con la ayuda de los chicos y los scouters, que se reparten las tareas de servir la comida así como de fregar, lo que ofrece la posibilidad de conocer un poco más a todos los chicos que van pasando alegremente a realizar sus trabajos. Y también contábamos siempre con el honor de que el scouter que organizaba cada día el acto de la mañana (ceremonia que realiza conjuntamente todo el grupo antes del desayuno) desayunase, comiese y cenase con el personal de cocina, con lo que siempre estábamos muy bien acompañados.



    El trabajo en cocina no resulta duro, eso sí, es todo en grandes cantidades. Hubo días especiales como el día dedicado a las comidas internacionales. Ya os podéis imaginar lo que es hacer para desayunar huevos fritos con bacon y salchichas para todos, con su café o cola cao y zumo de naranja; relleno para fajitas a la comida o quizás lo peor: estar delante de los fogones sudando a 35 grados haciendo 100 tortitas para la merienda!!! Pero nuestra “venganza” llegó a la cena cuando les servimos arroz tres delicias que les “obligamos” a tomar con sus correspondientes palillos chinos prácticamente hasta el final, cuando algún chico ya desesperado empezaba a pedir por favor un tenedor. Fue una cena muy simpática y divertida.

    Aunque lo mejor era que hicieras lo que hicieras siempre te lo agradecían con una sonrisa y eso es lo más grande que se puede pedir.



    Pero no todo era cocinar. Fuera del trabajo de cocina, podíamos ver distintas actividades que hacía el grupo. Pudimos ver cómo de repente todo el campamento retrocedía al pasado de los días de Roma con el juego conjunto, o cómo en el comedor se organizaban distintos talleres para la Manada (pulseras, globoflexia, y manualidades varias) o charlas para los conatos (scouts que ya han terminado su etapa como educandos y se están preparando para ser educadores). También pudimos ver a la Tropa realizando parte de su aventura y a la Unidad Esculta participar en un pasapalabra donde la temática central era el escultismo, así como a los chicos del Clan tratando de conocerse cada uno a sí mismos un poco mejor con el juego límite.


    Siempre muy presente también estaba el servicio a los demás que caracteriza a los scouts. Varias fueron las ramas que entre sus actividades contaron con la de acudir al pueblo más cercano a ayudar en tareas varias a sus vecinos pintando en la carpinteria metálica del lugar, cuidando niños, recogiendo frutos de la huerta, pelando patatas… De hecho la Tropa nos sorprendió a su regreso con una colección de calabacines enormes que nos entregaron en cocina al tiempo que bailaban y cantaban la danza del “Chunda – Chunda Calabacín”. Eso sirvió para preparar un acompañamiento a base de calabacín rebozado que hizo las delicias de todo el grupo, incluidos los niños de manada que repetían y repetían calabacín.






En definitiva, que desde el “Buenos días” de la mañana cuando todos pasaban hacía la zona de aseo con sus caritas de sueño, hasta el “Buenas noches” los días iban trascurriendo entre trabajo pero sobre todo entre risas, diversión y buen ambiente en plena naturaleza. Y según se iba acercando el día de padres y con él el momento de marchar, algo desde muy adentro decía “¡Yo me quiero quedar!”

Por eso y sin duda, recomiendo a todos los padres que pasen por esta experiencia ya que no tiene nada que ver el ir el día de padres a visitarles con pasar allí estos días. Yo desde luego, siempre que pueda y me acepten, volveré encantada porque ha sido una de las mejores experiencias que he vivido.

Y por eso también quiero terminar, cómo no, agradeciendo de nuevo al Grupo el haberme hecho sentir en todo momento parte de esa familia y el regalarme todo lo que me traje dentro de mí y que aunque no puedo describir nunca olvidaré. 

Gracias de corazón, GRUPO SCOUT CHAN!"

1 comentario:

  1. Que interesante e ilusionante e seguir este blog, polo que debo de sumar unha nova felicitación a esta familia polo esforzo de facer este marabilloso blog. Grazas ademáis por compartir e permitirnos observar o labor educativo que facemos nos diferentes grupos scouts dende o particular ángulo de visión das familias, ofrecendo unha ollada diferente moi enriquecedora.

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